En el taller ancestral, los compañeros fundidores moldean las campanas destinadas
    al mundo entero según tradiciones cuyo origen se remonta a siglos atrás.
    En cada lugar, terminándose, las campanas destinadas a algún campanario normando
    están cerca de su hermana del otro lado del mundo : 
    Egipto, Estados-Unidos, Haïti, Japón, Armenia... 
    Nos encargamos de las formalidades de exportacíon, de flete y de seguros para todos
    los países en las mejoras condiciones.